Todos cocinamos. Menos mi papá y Jackie (ja!).
Hubo muchísima comida, deliciosa toda (menos los romeritos y el bacalao que YO NO pensaba probar, porque es comida desconocida para mi). Comimos mucho. Pero mucho. Y luego nos dimos los regalos. Como hace algunos años, hicimos intercambio. Yo pedí una bolsa morada (qué raro) o un juego de té. Me regalaron ambas cosas.
El juego de té que aun no uso es el mejor. Mañana eso voy a desayunar.
Espero que todos la hayan pasado lindo.
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