
Como dije, nos fuimos con unas amigas de la oficina a un rancho para la despedida de soltera de Rebeca.
Cuando llegamos al lugar, comenzamos a preparar bebidas, buscar algo de comer, ponernos los trajes de baño y meternos a la alberca.
Delicioso. Todo.
Pero creo que lo que más me gustó de este día, fue poder tirarme en el piso al lado de la alberca, con las luces apagadas y ver el cielo, lleno de estrellas y poder ver un par de estrellas fugaces… hermoso. La verdad que lo disfruté muchísimo.