
Y claro, fue un error. O talves no.
Siempre digo que no debería ir a las librerías, que ya tengo muchos libros que tengo que leer y que no lo hago… pero me encanta ir (qué le voy a hacer) y es imposible no salir con al menos un libro: en esta ocasión, quería comprar (de nuevo) los de Benedetti, que en una ocasión le regalé a una prima. Y de pasada, se me pegaron otros 3.
(ahora estoy leyendo el grandote)








